
El artículo: El proceso de
escritura académica: Cuatro dificultades de la enseñanza universitaria de Carlino (2004), propone que los problemas
que presentan los estudiantes universitarios en el proceso de escritura se
originan gracias a las prácticas educativas que fomentan la escritura como un instrumento para expresar el
pensamiento y no como un proceso que se
debe llevar a cabo a través de una serie de pasos específicos.
De esta manera, el texto
plantea cuatro dificultades comunes en el proceso de escritura que son:
primero, no tener en cuenta al lector. Esto se refiere a que los estudiantes
crean textos que van dirigidos a ellos mismos y no a la audiencia que
posteriormente lo leerá; segundo, desaprovechar el potencial epistémico de la
escritura. Lo anterior, refleja que los estudiantes universitarios se fijan
explícitamente en el tema del cual se tratará su texto y no en las necesidades
de información que tenga su público (Carlino, 2004); en tercer lugar, hay una
revisión superficial del texto, la cual significa que los escritores universitarios se fijan en
cosas como la ortografía y la redacción y dejan de lado cosas como una revisión
global que abarca párrafos, contenido, entre otros; Por último, estos escritores
postergan el momento de escribir, generando un escrito lleno de citas y no de
un conocimiento.
Siguiendo con el párrafo
anterior, estas cuatro dificultades en
el proceso de escritura se conjugan en dos afirmaciones que propone Carlino
(2004). La primera es que la mayoría de universitarios son quienes poseen este
problema gracias a la educación impartida
en el campo de la escritura. Y la segunda, es que la escritura, conforme
a la afirmación anterior, se vuelve un campo desconocido para los estudiantes
dándoles un sentimiento de inseguridad generalizada en lo que escriben.
En consecuencia con lo
anterior, y apoyando la postura de la
autora, la escritura se vuelve para los estudiantes, exclusivamente como una
herramienta de comunicación de su pensamiento y no una forma con la cual se puede
crear un nuevo conocimiento. Desde esta perspectiva, en mi opinión, la
escritura se hace necesaria en tanto que por medio de esta representamos el
mundo sociocultural en el que estamos. Es decir, por medio de nuestra
producción escrita, más allá de comunicarme con otro, estoy generando varios
procesos para el contexto actual en el que me encuentro como para las próximas
generaciones. Por lo tanto, el proceso de escritura no es la simple producción
de pensamiento escrito sino una forma de construir y desarrollar al ser humano.
Ahora bien, siguiendo la idea anterior, el proceso de escritura al
concebirse como tal (como proceso), se debe desarrollar en unos pasos
específicos que van desde el comienzo de la escritura hasta el fin de ella. En
un principio, se debe establecer el qué se va a escribir, con qué propósito y a
que público se expondrá, de tal manera que se haga clara la estructura del
escrito. Después de tener lista la estructura se puede proceder a escribir
haciendo uso de los diferentes recursos que sean necesarios para generar un
buen borrador. Por último, este borrador puede pasar por un proceso de revisión
y corrección que va desde cambiar errores de ortografía como cambiar el
contenido del texto. Por medio de estos pasos se genera un texto que va más
allá de exponer un pensamiento y se da a lugar a un escrito que informa.
En esta medida, aproximando
el artículo de Carlino (2004) al proceso de escritura se puede decir que
existen grandes falencias en dos facetas
del proceso de escritura: en el antes y en el después de escribir. Esto quiere
decir que los estudiantes universitarios no hacen una preparación previa de sus
textos, lo que lleva a que los escriban para ellos y no para un público,
olvidando así el propósito central con el que articula su escritura. De igual
modo, los estudiantes se olvidan de revisar globalmente el texto centrándose en
puntos como la ortografía o problemas de redacción de una idea y no en la
articulación que existe entre los párrafos o en el mismo contenido del texto.
Para finalizar, y tomando
la postura de Carlino (2004), la enseñanza de la escritura no es igual a la
enseñanza del manejo de una herramienta para escribir un pensamiento. La
escritura es un proceso que se forma desde
antes de escribir hasta después de hacerlo. Por ello se hace imprescindible
adoptar métodos de enseñanza y aprendizaje del proceso de escritura que futuros
escritores de ideas y de conocimientos en vez de personas que reproducen su
pensamiento en una hoja de papel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario