martes, 23 de julio de 2013

Mi vida y mi mundo: ¿Por qué quiero ser tutor del Centro de Escritura Javeriano?

Empezar con esta pregunta, es difícil. Sin embargo, aunque no lo he pensado detenidamente, quiero ser tutora por diferentes razones. La principal es...   ¡llegar ser una excelente escritora! y seguir con mi sueño de compartir mi mundo a través de mis historias. 

Desde pequeña,  me ha intrigado saber qué es lo que me apasiona en la vida. Desde que tengo memoria, he tratado de encajar en el mundo y hacer algo en lo que destaque y me llene de emoción al hacerlo. Para muchos, ese algo, pueden ser actividades como el deporte, los videojuegos, la danza, el arte o la música.Para mí, hasta hace poco tiempo era soñar.


El soñar, era una forma práctica que encontraba para evadir la realidad en determinadas ocasiones. Mis sueños, siempre me han llevado a mundos extraordinarios, que a la mañana siguiente, desaparecen y dejan un nostálgico rastro. No obstante, éstas acciones, terminaban siendo negativas para mi vida cotidiana. Por lo cual, me urgía conseguir una nueva actividad tan estimulante como dormir y soñar. 

De esta manera, intenté probar otras prácticas que me dejaran una sensación similar a la de soñar. Empecé con la música; cantar o tocar un instrumento me parecía algo interesante, sin embargo, no lograba satisfacerme por completo. Después, continué practicando diversos deportes, pero fracasé en el intento. Mi desempeño como deportista llegaba a ser totalmente nulo. Por último, me adentré en el mundo de  la danza y el dibujo, pero el resultado fue muy parecido a los anteriores. Ninguna de estas actividades lograba hacerme sentir tan bien como el dormir. 

Traté de darme por vencida, pero seguí buscando algo que fuera tan maravilloso y tan dulce como el sueño. Y en una noche de verano, lo descubrí. Descubrí el primer libro que me llevó a un mundo sin fronteras, mágico y sin igual. Parecía un sueño del cual no quería despertar. Lo disfrutaba, lo amaba, lo quería leer y releer una y otra vez. Y entonces... me pregunté ¿por qué no empezar a escribir mi propio mundo? Y allí lo decidí. Simplemente, deseaba escribir. 

La escritura, desde ese momento, se ha convertido en mi forma de vida y en un elemento indispensable para ella. Es decir, es  mi propia manera de expresarme y de sentir. Por ende, escribir bien y cooperar en la buena escritura de  otros, me hace sentir llena de felicidad. En conclusión, quiero ser una tutora del Centro de Escritura Javeriano, que enseñe y ayude en todo lo que pueda a las personas que no encuentran la escritura como algo enriquecedor y valioso para su formación.


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